Este jueves 9 de abril de 2026, apenas unos días después de asumir formalmente el cargo, el secretario de Relaciones Exteriores, Roberto Velasco Álvarez, sostuvo su primera conversación de alto nivel con su homólogo estadounidense.No fue en las instalaciones de la Secretaría ni en un elegante salón de Palacio Nacional. Fue una llamada telefónica la que marcó el inicio de esta nueva etapa en la relación bilateral entre México y Estados Unidos. Del otro lado de la línea se encontraba Marco Rubio, secretario de Estado del gobierno de Donald Trump.

Según el comunicado oficial de la SRE, la charla fue cordial y constructiva. Velasco comenzó agradeciendo las felicitaciones que Rubio le había enviado por su reciente nombramiento al frente de la Cancillería mexicana. Acto seguido, ambos diplomáticos coincidieron en la necesidad de profundizar la cooperación bilateral en tres temas prioritarios: seguridad, movilidad humana y derechos humanos.
Aunque breve, la llamada refleja el estilo que ha caracterizado la relación entre ambos países en los últimos meses: diálogo directo, sin grandes protocolos, pero con agendas concretas sobre la mesa.Vale la pena recordar que Roberto Velasco, de 38 años, asumió el cargo el 1 de abril tras la renuncia de Juan Ramón de la Fuente por motivos de salud. Su ratificación en el Senado se dio apenas el miércoles 8 de abril con amplia mayoría (81 votos a favor).
Velasco no es un desconocido en la relación con Washington: durante los últimos años se desempeñó como subsecretario para América del Norte, donde acumuló experiencia clave en negociaciones delicadas con el vecino del norte. Esta no es la primera vez que Marco Rubio se comunica con la Cancillería mexicana. Durante la gestión de De la Fuente ya sostuvo varias llamadas telefónicas, siempre enfocadas en seguridad y migración. Sin embargo, esta conversación adquiere un simbolismo especial: es el primer contacto oficial del nuevo canciller con la principal potencia mundial.
Por ahora, no hay planes anunciados de una visita presencial de Rubio a México ni de Velasco a Washington. Todo indica que, al menos en estas primeras semanas, el diálogo continuará por la vía telefónica, manteniendo el canal abierto en un momento en que la agenda bilateral sigue siendo intensa.
La relación México-Estados Unidos nunca deja de ser prioritaria. Y aunque esta vez solo se trató de una llamada, queda claro que ambos gobiernos buscan seguir construyendo puentes en temas sensibles como la seguridad compartida y el manejo ordenado de los flujos migratorios.
(Fuente: Comunicado oficial de la Secretaría de Relaciones Exteriores)