Este miércoles 8 de abril de 2026, la Cámara de Diputados aprobó el llamado “Plan B” de la reforma electoral impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum, después de que el Senado lo hubiera avalado el pasado 26 de marzo.

La iniciativa, que modifica los artículos 115, 116 y 134 de la Constitución, tiene como objetivo principal reducir los privilegios y gastos excesivos de la clase política y de los órganos electorales del país.Entre los cambios más relevantes se encuentra la imposición de topes salariales: consejeros del INE, magistrados electorales y altos funcionarios de los organismos públicos locales electorales ya no podrán ganar más que la Presidenta de la República.

Además, se limita el número de regidores en los ayuntamientos y se establece un techo presupuestal para los congresos estatales, que no podrá exceder el 0.70% del presupuesto de egresos de cada entidad. Durante el proceso en el Senado se eliminó la propuesta para adelantar la revocación de mandato presidencial a 2027, por lo que la versión final que se aprobó se centra principalmente en medidas de austeridad.La reforma fue respaldada por la mayoría de Morena, PVEM y PT y también por Movimiento Ciudadano, partido de “oposición” que decidió votar a favor pese a considerar que la reforma se queda corta en su alcance.

En la Cámara de Diputados se aprobó en lo general con 377 votos a favor y 102 en contra, y en lo particular con 343 votos a favor y 124 en contra.La presidenta Claudia Sheinbaum celebró la aprobación, destacando que con esta reforma se eliminan las llamadas “pensiones doradas” y otros privilegios que existían en el sistema electoral, con lo que se busca generar ahorros importantes para destinarlos a programas prioritarios y al fortalecimiento de los municipios.

Ahora la minuta pasa a los congresos locales para su ratificación, ya que se trata de una reforma constitucional.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *